NBO

Miles de personas participaron el pasado sábado en las 58 actividades programadas en la sexta edición de la Noche Blanca de Oviedo, desarrolladas en casi medio centenar de localizaciones por toda la ciudad. Las colas para acceder a las propuestas más vanguardistas y a los programas más clásicos fueron la tónica general de una jornada cultural que tuvo, a pesar de la lluvia, un marcado acento festivo. NBO18 ha sido un éxito rotundo, tanto en asistencia como en el desarrollo de las actividades.

El interés del público por actividades como las desarrolladas en la Basílica de San Juan el Real o en la Fábrica de Armas superó todas las expectativas. Archifon VI congregó a miles de personas durante las cinco horas que permaneció abierto (sólo la primera hora, pasaron 2.500 personas por la basílica ovetense). Y las actividades Western Flag, Celuloide Oblicuo y Nuevas Formas 2 atrajeron a miles de personas en las seis horas que La Vega estuvo abierta.

Las colas se sucedieron en la Catedral, el Teatro Campoamor, el Monasterio de San Pelayo, el Edificio del Pavo Real, el Auditorio, el Museo de Bellas Artes e, incluso, en actividades más pequeñas, como Sanar Oviedo 3.0: Cuentos susurrados, que se desarrolló en el patio del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo.

El éxito de la Noche Blanca de Oviedo no sólo se traduce en la respuesta del público que acudió a la ciudad a vivir la gran fiesta cultural que ya es la NBO (tanto de la capital como de otras localidades asturianas e, incluso, de otras comunidades autónomas). Los artistas también quieren presentar sus propuestas en Oviedo: en 2017, la organización de NBO recibió 120 propuestas artísticas y en 2018, superaron las 160.